La Ordenanza Metropolitana ORDM 194 sancionada el 22 de diciembre de 2017, promueve a la caminata y la bicicleta como medios de transporte sostenible. Aunque pudiera parecernos lógico y casi básico a simple vista, basta reflexionar sobre el estado de las aceras en la gran parte de la ciudad, el abuso de utilización de espacio público por parte de automotores, la falta de convivencia en la calle y entenderemos que no solo era necesario tener esta declaración sino vital!

La producción y proceso de esta ordenanza contó la participación ciudadana de algunos colectivos, por lo que seguirá siendo tarea ciudadana vigilar y exigir que se cumpla con lo estipulado en las clausulas transitorias de esta ordenanza, mismas que al momento ya se incumplen por parte de la Secretaría de Movilidad.

La ordenanza actualiza términos y la visión de la movilidad para el desarrollo sostenible de las ciudades, y aunque no se involucra en el tema de transporte público, empieza a dar pautas para que el desarrollo de la ciudad camine hacia un accionar municipal más equitativo con respecto a la redistribución del espacio y el presupuesto de una manera justa.

Según datos del estudio del Metro de Quito, menos de la tercera parte de la población (23%) de Quito se moviliza en auto privado; incluido taxis, pero ocupan más del 80% del espacio público de la calle. La gran mayoría de quiteños se movilizan en Transporte Público, y un increíble 15% se moviliza a pie y solo a pie por temas de accesibilidad económica al bus, por barato que pudiera parecernos el pasaje a los participantes de este foro.

La multimodalidad en la movilidad es un tema base para la sostenibilidad, entendiendo que hay diversos viajes que se pueden hacer de diferente manera tomando los diferentes medios a disposición según la zona en que nos encontremos, ya sea por trabajo, residencia, estudios, etc.

Información clave para el cumplimiento de la mejora de las aceras de Quito es, señalar que la EPMMOP es responsable de que las aceras estén de manera inicial en perfecto estado para la circulación peatonal. Se ha malinterpretado por mucho tiempo que es el frentista el responsable, cuando su responsabilidad es solo de mantenerla. Con esta aclaración se podrá exigir que el Municipio actúe con programas serios de recuperación de aceras en Quito.

El camino apenas se vuelve a abrir para discutir un modelo de ciudad diferente, incluyente. Hace algunos años se planteó ya la Red Verde Urbana como una herramienta para la planificación y priorización de obras, pero que no se ha realizado aún. La falta de coordinación institucional y el borre y va de nuevo (falta de memoria institucional), es muchas veces lo que impide que proyectos con carácter social avancen, porque toman más tiempo.

Debemos reflexionar sobre el modelo de ciudad que hemos producido hasta hoy y cuál es la ciudad que queremos para el futuro. Cambiar la hostilidad que existe hacia la movilidad no motorizada es importante y frenarla en las ciudades pequeñas. El reflejo de lo que se ha conseguido es espacio público privatizado, aceras sin sombra, bloqueo de acceso a casas por automotores.

Sobre la mesa queda la reflexión de que la expansión urbana en realidad no la generan los pobres, sino los ricos; las inmobiliarias y las decisiones políticas. Desde los años 80´s no existen invasiones como tal en Quito. Lo más grave ha sido que esa expansión se ha permitido a zonas donde existe accesibilidad solo en auto.

La intención principal era la de conectar de manera transversal la ciudad, en esas distancias menores, caminables con corredores verdes.

La red peatonal existirá en la medida que las aceras mejoren. Que la experiencia sensorial sea agradable y en realidad es mucho más sencillo de lo que parece y cuesta menos que cualquier megaproyecto que no es verdadera solución.

Criterios principales para la creación de la red peatonal: accesibilidad universal, seguridad, confortabilidad y continuidad.

El Municipio de Quito cuenta ya con un plan de transporte integrado, a través de una consultoría recibida hace un par de años, lo que facilitaría para que el servicio llegue a cada rincón de la ciudad, disminuyendo la caminata a lo deseable que es entre 200 y 400 m.

La base de cualquier movilidad sostenible es la caminata, es nuestra responsabilidad rescatarla, valorarla y abanderar el camino para que nuestras aceras sean verdaderos paseos, bulevares de verdad que nos inviten a disfrutar de ese espacio público por excelencia.

Comentarios del público y moderación:

  • Exigir la revisión del presupuesto municipal para la equidad según los diferentes modos de movilidad y su uso ciudadano.
  • Mejorar los cruces peatonales con orejas de elefante para reducir distancias de cruce.
  • Nadie ama lo que no conoce, debemos volver a enamorarnos de nuestra ciudad.
  • Existe una ordenanza que prohíbe la utilización de retiros como estacionamiento en calles comerciales y un 30% a 40% es permitido en zona residencial, dependiendo del ancho del lote. Este mal uso es uno de los causantes de mayor inseguridad para la caminata.
    Sé consciente de esto y comparte esta información con tus amigos, familia, colegas, para cambiar Quito desde la ciudadanía.
  • Mejorar la gobernanza local, cambiando la asignación a dedo actual de los administradores zonales por una elección popular que permita una ejecución real de los presupuestos participativos y un acercamiento a la realidad de los barrios que la compongan.
  • La EPMMOP no puede seguir realizando proyectos sin regirse a una planificación.
  • Si se quita un cero al presupuesto podríamos evitar mucha corrupción, hace falta más creatividad y ser colaborativos.

¡El conocimiento y la educación es la base de un mejor futuro!

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